Páginas

domingo, 2 de abril de 2017

lejos



"Si puedes esperar hasta que llegue a casa,
te juro que valdrá la pena".

Es el estribillo de nuestra canción y me lo repito
entre lágrimas cada noche.

Pero cada vez me produce más pavor
el hecho de volver a verte.

Me autoconvenzo de que mi pensamiento mágico no es válido.
Trato de esconder lo que me salva.

Sé que al otro lado del teléfono voy a encontrarme con un pitido sordo
y un contestador.

Ojalá tu voz gritándome desde el otro lado.
Ojalá tus manos apretándome la cintura,
Ojalá tu pecho en mi espalda.
Ojalá tú.