Páginas

jueves, 22 de diciembre de 2016

amanece

Las siete de la mañana se han convertido en un tarde, muy tarde.

Sigo gritando tu nombre de madrugada.
Se me hiela el pecho y cierro las ventanas.
Ahora el ruido se muere
y se convierte en nido
lo que un día fue ataúd.
Ya no tengo textos bonitos para susurrarte en la almohada.
Te beso, me doy la vuelta.
Estamos a oscuras, no lo notas.
Duermes mientras derramo
trocitos de corazón entre las sábanas.
Y amanece.
Otra vez.


sábado, 22 de octubre de 2016

Granada

Y yo, ilusa de mí,
creía que saliendo de ti,
de tu abrazo, de tu mente,
de tu amor, tu celo y tu miedo
podría escribir
más y mejor.

No tenía ni idea de lo equivocada que estaba.

Ahora mis poemas solo valen
si estoy nublada de alcohol,
si me escondo bajo las sábanas temblando.
Lo que es lo mismo, muy triste.

Ni yo misma sé de qué color está la luna
como para escribir sobre ella.

No me importa.
Porque tú no estás.

Y ya no queda tinta.

                                Ni hojas.
                                                   Ni espacios
                                                                  en blanco.
 
                                                 Ni tiempo.

                                        Nada.





domingo, 21 de agosto de 2016

nunca

"No sé por qué has tomado esta decisión, pero quiero que sepas que no volveré a ser feliz. Nunca"

Y esa fue mi inocente declaración de amor
unos cuantos años atrás.
Más de media vida arrepintiéndome
de haber quitado esa nota de tu libro.
De haber pensado que tal vez
ocultar mi tristeza sería mejor para los dos.

Millones de veces me he planteado 
qué es lo que hubiera pasado si esa frase
hubiese llegado a tus manos.

Tal vez ahora
no serían las sábanas las que me arropan
sino tus brazos inmensos, infinitos.

Y pasar mañanas eternas desayunando buñuelos con chocolate,
croissants con chocolate,
crêpes con chocolate y azúcar...
Qué más da.

Suspiré. Me grité ¡egoísta! desde dentro.
Agarré el papel y lo rompí con cuidado
en pedazos.
Como quien rompe un corazón.

Fue lo mejor, pero no para los dos.

Solo para ti.
Siempre por ti.


miércoles, 17 de agosto de 2016

sacadme de aquí

Sacadme de aquí porque quema.
Sacadme de aquí porque sigue importando.
Sacadme de aquí porque no entiendo nada.

Escribo esto expresamente para que tú lo leas,
y para decirte que es suficiente.
Que el daño ya está hecho.

Ya te ofrecí mi último regalo de cumpleaños.
¿y aún no lo ves?
Lo bueno de tocar fondo es que,
ahora,
tan sólo toca subir.

He perdido millones de batallas,
pero te juro por ella
que esta guerra la ganaré yo.

Léeme y sufre conmigo, porque al fin y al cabo,
cada poema es otra lágrima,
otra canción triste,
otra noche sin ti.

Sacadme de aquí. 
Es importante.
No sé si soportaré otro golpe,
porque este ha dolido como cien mordiscos desde dentro.

Sacadme de aquí. 
Porque te sigo queriendo.







viernes, 12 de agosto de 2016

otra vez

Voy tachando verso a verso para darme cuenta de que,
otra vez,
la soledad es demasiado dura como para poder escribirla.

Se adhiere a mis costillas desde dentro y rasga,
ni te imaginas cuánto.

No te asumo.
Arañazo.
Sigo soñando contigo.
Mordisco.
Tengo dudas sobre qué fui.
Hendidura.
Vuelves a estar en mi cabeza.
Desgarro.

Ahora más que nunca,
todas y cada una de las mariposas que tocaron mi estómago
cuando te rocé el iris por primera vez,
se vuelven mortíferas.

'Olvídalo ya. Lo tienes clavado.'

¿Por qué no hay olvido? 
¿Por qué eres reincidente en mi cabeza?
¿Qué tienes con mis recuerdos, que no los sueltas?

Y, otra vez,
vuelvo a mi sótano de tristeza,
de humo, de sangre, de lágrimas e intentos de olvido
mientras poco a poco
voy rompiéndome.

Otra vez.

lunes, 27 de junio de 2016

me he vuelto a romper

Se me ha olvidado ser.
Ya no estoy.
Me tropiezo al bailar.
Los cristales se clavaron entre mis dedos.

He vuelto a llorar.
A deshacerme en añicos
desparramados por tu cama, siempre mojada
y llena de alergias a tu piel.

He vuelto a gritar
tu nombre al vacío.
Ni el eco quiere responderme,
solo por si acaso.

Me he vuelto a romper.
Y lo más triste de todo
es que sin ti
no necesito más que eso,

ser consumida,
ser irreparable,
ser sin ti.






jueves, 24 de marzo de 2016

metamorfosis invertida

La mariposa volvió a gusano,
y yo me transformé a estar sin ti.

Una metamorfosis invertida se ha apoderado de mí
y me obliga a enmarañarme con las sábanas
que me gritan sin descanso,
una y otra vez:

SIN TI
SIN TI
SIN TI

Yo trato de ahogar los gritos con lágrimas,
con suspiros,
con lo que sea.

Pero no funciona, no es justo.

La mariposa volvió a gusano.
Y yo me acojono al saber
que no soy
sin ti.

siendo

Siendo poeta,
siendo arte,
siendo vendida.

Siendo tinta que tienta tu aliento,
siendo tonta,
siendo tuya.

Siendo poema en folio reciclabe,
siendo borrón y cuenta nueva,
siendo punto
y
final.

jueves, 4 de febrero de 2016

yo solo sonreía

Yo solo sonreía.
No pude aguantar tus dedos recorriendo mis mejillas,
limpiando lágrimas de arrepentimiento,
de culpa,
lágrimas que no eran mías.

Lo hice mal,
lo hiciste mal,
pero tuve que vivirlo
para saber que fue malo.

Porque si yo no me hubiera pasado todos esos amaneceres
tendida en la cama de tu habitación,
nunca hubiera podido imaginar
que nunca te quise,
que tus muestras de afecto estaban vacías,
que no eras nada.

Me alejé de quien realmente
me ayudaba a levantarme
o caía conmigo,
solo para comprobar que estaba equivocada.

Y yo solo sonreía.
Porque no te quise.
No te lo mereces.

Gracias por abrirme mis ojos
ciegos de lágrimas
y ayudarme a ver que
quien siempre me quiso
nunca se fue.




jueves, 28 de enero de 2016

alas de papel

Con ternura,
porque es lo único que me queda,
te observo mientras duermes
y emprendo mi vuelo.

Con mis alas de papel observo el mundo,
yermo, marchito. Agotado y saciado de todo.
Agonizando y suplicando suicidio.

Mis alas están a punto de arder, no son muy grandes,
pero el sol se encarga de que su mecanismo
empiece a fallar.
Quiere que forme parte de ese mundo condenado.
Resignarme a ser sólo un mecanismo muerto,
una tara en la espalda.
Un vuelo perdido.

Quisiste avisarme, pero no estabas preparado
para advertirme del peligro que resultaba volar.
Ahora no soy capaz de regresar a tu lado.
Nunca podré volver a verte dormir.

A no ser de que mis alas de papel se conviertan
en la misma ceniza de la que el mundo está formado.

El mecanismo no deja de girar.
Y yo te observo mientras duermes
con ternura,
porque en este mundo muerto
es lo único que me queda.



                                      

lunes, 25 de enero de 2016

y es que ya

Y es que ya
no nos decimos te amo. 
Suenan sucios, como llenos de mierda. 
No quiero tus te amo manchados de mentira. 
Me niego. 

Pero ya 
no decimos te amo. 
Y es triste porque 
si no es a ti,
no quiero amar a nadie más. 

Lo siento. 
Te quiero. 

Te amé. 



                                        


viernes, 8 de enero de 2016

vuelta


He reído. 
He llorado. 
He comenzado un nuevo año. 
He cumplido dieciocho años. 
He vuelto. 
Y sigo escribiendo. 
Sigo riendo. 
Sigo llorando. 
Sigo sufriendo. 
Pero
sigo
aquí. 
Hace tiempo que tenía ganas de decir esa frase, se me llena la boca, se me manchan los dedos de tinta escribiéndolo. 
SIGO AQUÍ. 
A pesar de todo. 
Siempre vuelta a levantar.

"Nunca he tenido el corazón tan rojo. Salta por la ventana. ¡Valiente!"